En este artículo explico por qué el biometano está ganando peso en la transición energética europea, qué puede aportar realmente en España y qué retos siguen frenando su despliegue. No lo planteo como una solución única, sino como una pieza complementaria que conecta energía, residuos, industria y seguridad de suministro.
Antes de seguir leyendo”
Antes de seguir leyendo, te invito a la conferencia gratuita que he organizado sobre biogases y transición energética en Europa. Será una sesión online, en español, con Ángela Sainz Arnau, Directora de Comunicación de la European Biogas Association, para entender con claridad por qué el biometano está ganando espacio en Europa, qué puede aportar en España y cómo encaja en el nuevo mapa energético. Inscribete aquí

Idea clave
El biometano no sustituye toda la transición energética, pero sí puede cubrir una parte que la electrificación no resuelve igual de bien. Interesa porque suma, no porque sustituya todo.
Su mayor fortaleza está en que puede complementar otras soluciones ya conocidas. Europa seguirá necesitando electrificación, eficiencia y renovables eléctricas, pero también necesitará vectores energéticos que aporten flexibilidad, almacenamiento y respuesta para usos térmicos e industriales. La IEA recuerda que el biometano es una forma mejorada del biogás y un sustituto local del gas natural, útil en sectores como industria, edificios o calor.
Saber más
Conviene distinguir dos conceptos básicos.
El biogás es un gas generado a partir de materia orgánica. El biometano es ese gas una vez purificado, hasta alcanzar una calidad apta para usos equivalentes a los del gas natural. IDAE explica que el biogás está compuesto principalmente por metano y dióxido de carbono, y que sus fuentes principales incluyen residuos ganaderos, agroindustriales, lodos de depuradora y la fracción orgánica de residuos domésticos.
¿Por qué puede ser útil en España?
En España, el biometano tiene un atractivo añadido: puede aprovechar una infraestructura ya desplegada. Sedigas indica que la red gasista española supera los 95.000 kilómetros, lo que facilita la inyección y distribución de este gas renovable en un sistema ya existente. Esto reduce barreras técnicas y ayuda a pensar la transición energética no solo como sustitución, sino también como adaptación inteligente de lo que ya está construido.
Beneficio 1: ayuda a descarbonizar sin empezar de cero
Una de las razones por las que el biometano gana peso es su capacidad para entrar en usos donde la electrificación total no siempre resulta inmediata o sencilla. En calefacción, en ciertos consumos térmicos o en procesos industriales, disponer de un gas renovable compatible con redes existentes puede acelerar decisiones y reducir tiempos de transición. La IEA subraya que el atractivo de los biogases está precisamente en su capacidad para integrar energía, residuos, medio ambiente y objetivos de reducción de emisiones.
Beneficio 2: convierte residuos en recurso
Este punto me parece especialmente valioso. El biometano no solo habla de energía; también habla de residuos. La Comisión Europea vincula su desarrollo a una gestión más moderna de residuos orgánicos, y el IDAE recuerda que esos residuos pueden proceder de actividades ganaderas, agroindustriales, urbanas o de saneamiento. En otras palabras, no se trata solo de producir energía renovable, sino también de valorizar flujos orgánicos que muchas veces generan costes o impactos si no se gestionan bien.
Beneficio 3: ofrece una oportunidad clara para el país
Uno de los datos más llamativos del debate actual es el potencial de España. Sedigas resume el estudio estratégico presentado por Fundación Naturgy y BIOREF señalando que España podría alcanzar hasta 260 TWh al año de potencial teórico de producción de biometano si moviliza de forma coordinada materias primas convencionales, nuevos recursos y tecnologías avanzadas. Ese dato sitúa al país entre los mejor posicionados de Europa para desarrollar esta vía.
La European Biogas Association también sitúa a España como uno de los países con mejor proyección de crecimiento. En su informe estadístico más reciente, subraya que España supera los 100 TWh/año de potencial, se encuentra entre los países con mayor inversión prevista y ha pasado de 5 plantas de biometano en 2022 a 14 en 2024.
Profundizar
Otra ventaja del biometano es que no se limita a una sola ruta tecnológica. La vía más conocida es la digestión anaerobia y la posterior purificación del gas, pero también existen caminos complementarios como la valorización del CO2 biogénico, la gasificación de biomasa sólida o la combinación con hidrógeno renovable en esquemas de metanación. Esa diversidad tecnológica es importante porque amplía el mapa de materias primas, de soluciones y de posibilidades industriales. El propio estudio estratégico difundido por Sedigas habla de “materias primas convencionales, nuevos recursos y tecnologías avanzadas”, lo que encaja bien con esta idea de ecosistema en expansión.
Beneficio 4: aporta estabilidad y visión de largo plazo
Hay otro elemento que explica su interés creciente: el almacenamiento. A diferencia de otras fuentes renovables, el biometano puede almacenarse y gestionarse con más facilidad dentro de la red gasista. Eso le da valor como energía complementaria en momentos de mayor demanda o menor disponibilidad de otras renovables. La Comisión Europea y la IEA coinciden en presentarlo como un vector útil para reducir dependencia exterior y aportar resiliencia al sistema energético.
España ya está en marcha
Aunque el recorrido por delante sigue siendo amplio, el sector ya muestra señales de avance. AEBIG informa de que España cerró 2024 con unas 270 plantas de biogás, 14 plantas de biometano y una generación de 4.098 GWh, con previsión de superar las 20 plantas operativas de biometano en 2025. Más que una meta final, estos datos muestran que el país ya ha entrado en una fase de despliegue que puede ganar tracción si se combinan inversión, marco estable y desarrollo territorial.
Idea clave
El valor del biometano no está solo en producir gas renovable, sino en conectar energía, territorio, residuos y actividad económica.
Por eso la conversación no debería quedarse en la tecnología. También importa cómo se integra en el entorno, cómo se comunica y qué beneficios genera alrededor. En ese sentido, la guía elaborada por IDAE y AEBIG plantea una visión muy útil: mejorar la integración en las comunidades locales, impulsar la economía circular y priorizar la participación ciudadana, el compromiso ambiental y los beneficios para el entorno.
Resumen
Si tuviera que explicarlo de forma muy breve, lo resumiría así:
Biometano significa una forma renovable de gas que puede ayudar a descarbonizar parte de la demanda energética.
España tiene condiciones especialmente favorables para desarrollarlo, por potencial de producción y por infraestructura disponible.
Europa ya lo está tratando como una pieza estratégica de su transición energética y no como una solución marginal.
Su mayor valor está en combinar descarbonización, valorización de residuos, flexibilidad del sistema y oportunidades para el territorio.
Cierre
Por todo esto, me parece un buen momento para entender mejor el lugar que ocupa el biometano en Europa y en España. No como una promesa abstracta, sino como una oportunidad concreta dentro de una transición energética que necesita soluciones complementarias, realistas y bien conectadas con el territorio.
Y por eso he organizado una conferencia gratuita sobre este tema. Será una sesión online, en español, con Ángela Sainz Arnau, Directora de Comunicación de la European Biogas Association, para recorrer de forma clara el mapa completo: cadena de valor, contexto europeo, situación española, oportunidades y próximos pasos del sector.
Webgrafía básica
Comisión Europea, “Biomethane”. Objetivo europeo de 35 bcm en 2030 y papel del biometano como fuente renovable y gestionable.
IEA, “Renewables 2025 – Biogases”. Evolución reciente del biometano en Europa y necesidad de acelerar en países emergentes como España.
European Biogas Association, “EBA Statistical Report 2025”. Producción europea de biogás y biometano y crecimiento del sector.
Sedigas, “Una visión estratégica para el biometano en España (2030-2040)”. Potencial teórico de España y papel del biometano en los sectores residencial e industrial.
Sedigas, “Red”. Longitud y alcance de la red gasista española.
AEBIG, “España cierra 2024 con 270 plantas de biogás y 14 de biometano”. Situación reciente del sector en España.
IDAE y AEBIG, “Guía de Buenas Prácticas para la Implantación de Proyectos de Biogás y Biometano”. Claves para una implantación territorial responsable.
Fundación Naturgy, “El biometano y el almacenamiento estacional de energía”. Papel del biometano en el consumo térmico y la cobertura de puntas de demanda.
European Biogas Association, materiales sobre digestato y CO₂ biogénico. Valorización de coproductos en la bioeconomía del sector.




